Operativo Retorno
He vuelto al ruedo. He vuelto a la vida plebeya luego de un respiro de normalidad en Miami. He visto perros en carne y hueso, y me he emocionado. He comido bife de chorizo y entraña en un restaurant argentino con gauchos y boleadoras en las paredes. He paseado por las zonas que frecuentaban Don Johnson y el negrito simpatico cuyo nombre no recuerdo, vestidos con sus hermosos trajes blancos de mangas arremangadas. He visto travestis sentados en Lincoln Road tomandose unos tragos, en fin, todo muy normal. He lagrimeado un poco en la calle donde se juntan todos los negocios argentinos, sobre todo en la panaderia que vende las mismas cosas que podes encontrar en la confiteria del barrio, las mismas tortas de ladrillo con colorante y cerecitas de plastico, los imperiales de yeso de tres pisos, hasta tienen sanguches de miga!!!! Otro detalle, alguien sabia que hay un Manolo en Miami?!?!?!?!?!?!?!?! Por un momento fue como estar ahi, transportada virtualmente a la Plaza San Martin.
Luego, he paseado por los famosos malls, mis ojos dando vueltas literalmente en mi cara al ver la palabra SALE escrita por doquier. El querido y recordado Aventura! Es tan comico ir caminando lo mas pancho y que te toquen bocina, y tener que dejar pasar autitos que llevan a los viejitos que se quedaron en el camino. Si, no es la calle Corrientes, son las "calles" del mall. He ido a Bal Harbor, meramente para crear una atmosfera tragicomica y maldecir a la devaluacion, rememorando tiempos pasados de comilonas en Carpaccio, un restaurant muy lindo que he frecuentado en dias mas generosos.
Luego, he paseado por los famosos malls, mis ojos dando vueltas literalmente en mi cara al ver la palabra SALE escrita por doquier. El querido y recordado Aventura! Es tan comico ir caminando lo mas pancho y que te toquen bocina, y tener que dejar pasar autitos que llevan a los viejitos que se quedaron en el camino. Si, no es la calle Corrientes, son las "calles" del mall. He ido a Bal Harbor, meramente para crear una atmosfera tragicomica y maldecir a la devaluacion, rememorando tiempos pasados de comilonas en Carpaccio, un restaurant muy lindo que he frecuentado en dias mas generosos.
Pero todo concluye al fin. Sobre todo lo bueno. Y mas aun lo comodo. Asi que aqui estamos de nuevamente, volviendo a las andadas plebeyas. Me he reencontrado con los panchos luego de mi experiencia navideña! Esta vez no solo tenia que pegarle a los panes, sino que tambien tuve que cocinarlos. Se noto que era principiante porque en un momento las salchichas cobraron vida propia, volaron descontroladas fuera de la bolsa y acto seguido una lluvia de agua hervida y aceitosa estuvo a punto de arruinarle el magical moment a una chica que esperaba en la cola. Como si esto fuera poco, salpique la registradora y casi la rompo, osea que volvi al ruedo con todo, como pueden observar. Luego tuve que cobrar durante una hora con papel y birome, bien rudimentario como Manolo el almacenero de la esquina, para el disgusto de muchos de los guests (la gente que visita el parque). Finalemente, volvi a experimentar la frustrante sensacion de manejar montañas de dolares que no me pertenecen. Para vender los panchos te ponen un delantal con muchos bolsillos para poner toda la plata, con lo cual uno es literalmente una alcancia chanchito movil. Es tan loco caminar con miles de dolares encima...
Como si mi dia panchero fuera poco, hice horas extras en un boliche. (Yo trabajando en un boliche, quien lo hubiera pensado?) En fin, boliche entre comilllas ya que abren de 8 a 1:30. La fauna que hay en los "clubs" de este pais es realmente llamativa, ya que uno observa en su mayoria matrimonios que buscan mantener la "chispa de la pasion" encendida (es la unica excusa que puedo pensar en este momento), personas de edad verdaderamente avanzada que se mezclan con los individuos mas jovenes de la manada, y que intentan parecen menos maduros de lo que realmente son, familias enteras que llevan a bailar a sus hijos (???????????????), una chica deseperada que casi tiene un ataque de nervios y que se hacia la desmayada... porque le habian robado el celular... En fin, un verdadero zoologico con especimenes para todos los gustos.
Eso es todo por hoy en este nuevo capitulo de la Saga. Me disculpo por no poder postear fotos, pero supongo que cuando me vaya del tiranico mundo del roedor voy a encontrar la manera de subirlas. Me despido hasta la proxima, faltando poco mas de un mes para el fin del yugo del raton malefico.
