miércoles, marzo 22, 2006

Sweet home Buenos Aires


Finalmente, luego de tres vuelos, con los oidos muy tapados y los pies muy hinchados llegue a la reina del Plata.
Recapitulemos: El lunes 20 de marzo comenzo de una manera accidentada, si se quiere, con una van que me tenia que llevar al aeropuerto, y que nunca aparecio. Alli quede, sola y sin monedas para llamar por telefono a nadie, en un campus desierto a las cinco de la mañana, que me hizo recordar el escenario de las partes mas sangrientas de la tipica pelicula de terror adolescente yanqui. Justo cuando me empezaba a visualizar ensartada cual brochette de lomo en medio de esos bosques tenebrosos, aparecio un taxi que me rescato de mi situacion apremiante. Primer obstaculo superado, me tomo el bendito vuelo comprado dos dias antes por telefono (la improvisacion es mi nuevo pasatiempo), llego a Orlando sin inconvenientes, y agradezco el hecho de no tener que salir del aeropuerto (ya todos sabemos cuanto quiero a esa ciudad).
Segundo obstaculo: "POR MOTIVOS CLIMATICOS SE ATRASO SU VUELO". CUAC. Mi cara suplica que me ayuden a no perder el vuelo a Buenos Aires. Luego de unos arreglos burocraticos me mandan en un vuelo mas temprano. Rogando que en algun momento mis valijas y yo volvamos a encontrarnos, llego a Atlanta anhelando poder subirme de una vez por todas al vuelo que me llevara a ese lugar que llamo hogar, y que ese mismo dia a las cinco de la mañana me habia parecido una especie de tierra prometida. En la puerta de embarque E18 comienza a oirse el queridisimo BOLUDO, indicando que un enorme contingente de jovenes argentinos, lozanos y rozagantes, emprenden el retorno a sus nidos, luego de una enriquecedora temporada de trabajo cuasi esclavo en el Primer Mundo. Ya se empieza a sentir el olor a asado en la imaginacion, una especie de estado alucinogeno que dura tan solo unos segundos, pero que parece tan real. Ya son las 8:40, hora de abordar. Llueve, y mucho, lo cual aumenta un poco la ansiedad pre-vuelo. Ya estamos. Carreteamos. Despegamos. Ambos oidos me hacen "plop". El avion esta medio vacio, lo cual me permite desparramarme en el asiento de al lado y sumirme en una ensoñacion interrumpida por ocasionales turbulencias. Quedo hecha un bollito en mi muy espacioso asiento de clase turista, cual sardina enlatada en proceso de migracion a aguas mas calidas. Me gana el agotamiento. Acto seguido son las siete de la mañana, hora del desayuno. Ya casi estamos. "GOOD MORNING LADIES AND GENTLEMEN, WE WILL BE LANDING IN THE CITY OF BUENOS AIRES SHORTLY", seguido de una version en castellano foneticamente defectuosa. SI!!!!!!!! es Ezeiza, escabullendose por la ventanilla. La ya familiar sensacion de que todo se sube a la garganta me avisa que estamos aterrizando, y el avion finalmente hace contacto con el suelo, dando saltitos.
Algunos papeleos y Free Shop mediante, mis valijas y yo nos reencontramos. Luego del doloroso impuesto en la aduana, (OUCH), ya no queda nada mas por hacer, sino salir. Y alli me encuentro con la bienvenida lacrimogena, el ramo de flores y el cartel casero.
Y la travesia ha llegado a su fin, pero no la aventura. Ha sido tan bueno que me cuesta creerlo. Pero es verdad. Y aunque la saga norteamericana concluya, quien sabe, podria revivir en algu otro lugar...
Como les suena la Saga Parisina?? ;)
Hasta pronto...
Nan!

jueves, marzo 16, 2006

In the city that doesn't sleep


New York, NY. Pareceria ser que ni diez dias son suficientes. Tantas facetas, tantas etnias, tanto de todo!! Teatros, delis, negocios, edificios, perros, gente, gente y mas gente. Luces por todos lados, que por momentos enceguecen y al mismo tiempo te inundan con una energia inexplicable. Palomas volando en las plazas, ardillitas en el Central Park, incontable cantidad de souvenirs de toda especie esperando al turista de turno que obviamente sucumbira a los encantos de la gran ciudad (y del consumismo).
Caminando por la calle uno se deja llevar por la marea humana que, al mejor estilo Buenos Aires pero en una escala un poco mas grande, avanza a mil por hora, cruza muy mal la calle y te empuja sin pedirte disculpas... y lo hace a uno sentirse en casa!!!! Increibles negocios, mujeres demasiado producidas, de esas que suscitan en la mujer promedio un potente impulso de pasarles por encima con un tractor. Una maraña de medios de transporte que recorren cada rincon de la ciudad, y una avalancha de taxis que nunca parece ser suficiente para los acelerados neoyorkinos.
Increible, impresionante, impactante, indescriptible e indescifrable, todo al mismo tiempo. Los ultimos diez dias han sido una mezcla de todo eso, y mas. Desde caminar por las calles, tratando de ver alguna filmacion o alguna celebrity, recorrer las calles dando saltitos al mejor estilo Carrie Bradshaw (con un atuendo un poco mas humilde, y sin los Manolo Blahniks, una especie de Carrie del tercer mundo) hasta ver gospel en una iglesia en Harlem, todo emociona. Bueno, excepto la parte en que casi me atropellan dos bicicletas y tres autos, pero es todo parte del espiritu de Manhattan. De todos modos, uno podria descubrir cosas nuevas todos los dias, detalles de esos que no se ven a simple vista, pero que una vez descubiertos son un relato veraz de la vida en la "capital del mundo". Las calles de NY son un gran escenario, en el cual uno puede observar a la tipica persona de negocios muy elegantemente vestida (el detalle de las zapatillas con camara de aire combinada con los trajecitos sastre es muy peculiar y caracteristico de las businesswomen) con vendedores ambulantes de diversa indole. Juro que vi un viejito vendiendo un pelapapas en la calle, demostrando los atributos de su producto pelando zanahorias en medio de una muchedumbre embelesada ante el absurdo de toda la situacion. En Chinatown, los comerciantes directamente le tiran a uno las cosas por la cabeza, hay que explicarles pacientemente que uno no quiere comprar nada (lo cual acarrea dificultades linguisticas que vivi en carne propia)
Las luces de Times Square no descansan. Los taxis y los autos se confundes con las radiantes marquesinas y con los mil y un turistas que se amontonan, camara en mano, para sacarse fotos en los lugares estrategicos. Obra maestra del consumo, carteles por doquier que incitan a gastar, gastar y seguir gastando, algo que sucede muy rapido en NY, donde los dolares se escurren entre los dedos cual granos de arena.
Los diversos barrios tienen una personalidad muy definida, y cada uno tiene su encanto. Cuanta onda que tiene ir al Soho y hacerse el top entrando en cuanta tienda importante se cruza por el camino (sin comprar nada, por supuesto...) Y como olvidarse de Greenwich Village!!!! Como recordare esas casitas tan adorables!!!! Y que elegancia que tiene el Upper East Side, cuanta cultura, cuanta viejita refinada caminando por Madison Avenue envuelta en una rafaga de bison!!! Upper West Side, Tribeca, Nolita... cuantos nombre que tratan de capturar lo incapturable... algo que se siente estando ahi, en vivo y en directo, y que perdura en la mente por siempre.

domingo, marzo 05, 2006

Hipotermia en Boston


Ay que frioo... crei que despues de Chicago la supervivencia ya era prueba superada... Que gran error el mio, olvidarme las botas de nieve... En fin, sarna con gusto no pica. Mis pies estan literalmente exhaustos, y el resto de mi persona esta un poco deteriorada, PERO FELIZ!! A fuerza de chocolate caliente y sucesivas capas de ropa, lograre sobrevivir!
Valio la pena enfrentarme a la temperatura hostil y embarcarme en el detallado recorrido por las calles de Boston. Vi desfilar infinidad de casitas de estilo europeo todas alineadas y adorables, con los arbolitos y los parques y el verde y la nieve que quedo congelada como remanente de las nevadas de un invierno que se niega a despedirse. Un batallon de monumentos inunda las calles, los parques, cada rincon de esta ciudad, testigo de gran parte de la historia del pais. (si!! resulta que Estados Unidos tiene historia!! Habia que salir del estado de Florida, nomas) He recorrido las intrincadas callecitas, que se anudan y se confunden en una maraña que a veces muere en un callejon lleno de escaleritas que van quien sabe adonde...
Aqui tambien se da una magnifica yuxtaposicion como en Chicago, solo que los estilos son bastante distintos, lo que se cruza aca son edificios modernos con iglesias y monumentos de trescientos años de antiguedad (perdonen mi falta de dieresis). No en vano esta parte de los Estados Unidos se llama Nueva Inglaterra, realmente uno ve cosas bien viejas y autenticas. (sii!! cuanto mas arruinadas mejor!!)
Cruzando el rio Charles se llega a Cambridge, corazon academico de EEUU, punto de encuentro de cerebritos de diversas nacionalidades. Llegar a Harvard y querer comprarme hasta el calzon con la H bordo era perfectamente predecible, pero ejerciendo un minimo de autocontrol me conforme con... bueno, unas cuantas cositas. Alguno de mis lectores es lo suficientemente nerd como para comprenderme??? El tour guiado de la universidad me permitio entrar en algunos edificios y ver los recursos que tienen estos chicos, como montones de computadoras de las mas nuevas y una biblioteca de seis pisos, la mas grande de Estados Unidos. (aclaro que las universidades aca son estatales, pero para mandar a estudiar a sus hijos, la mayoria de la gente tiene que ahorrar durante largos años...) Resumiendo, cualquiera que me conozca sabe lo que fue estar ahi sentada en un Starbucks tomandome un cafe, tratando de evitar meterme en una de las tantas librerias que vi, en un ultimo y desesperado intento por evitar que mi equipaje siga aumentando. Podre controlarme?? Me quedan como 15 dias...y falta New York!!!!! Que opinan??????

jueves, marzo 02, 2006

Chicago, the windy city


Aqui estoy, he llegado. En realidad, ya estoy en Boston, pero por esas cosas del tiempo y de la internet costosa voy a relatar los ultimos cinco dias de manera diferida, dias que fueron bastante aventureros por cierto. Ya lejos de los tachos de grasa, me reencuentro con mi espiritu viajero como nunca antes. Lo que no sabia era que el servicio ferroviario de Estados Unidos era tan deficiente en comparacion con el europeo, pero ya estoy aprendiendo a acostumbrarme a los atrasos y a los viajes de 25 horas.
Anyway, perdi mi segundo tren, lo cual termino siendo de hecho positivo ya que gracias a eso estuve visitando los pagos de la Universidad de Maryland de la mano de la querida Cynthia Almansy (UdeSA, una grande), quien me introdujo por un dia en la vida universitaria del estudiante americano. Situacion en extremo flashera y divertida, perder un tren y terminar en una fiesta rodeada de jovenes de distintas partes del mundo. Pero esto es solo el principio! Finalmente llegue a Chicago, un dia despues de lo previsto. Los edificios me alucinaron desde el primer momento. Sintiendome literalmente un gnomito, me aventure por las calles sembradas de rascacielos, y salpicada de edificios de distintos estilos que se fueron superponiendo a traves del tiempo, dandole a la ciudad una fisonomia muy particular, una especie de collage arquitectonico extra interesante. Pasaron tres dias agotadores y freneticos, que solo terminaron forzozamente por los horarios restringidos de esta epoca invernal tan cruda y congelante. Me encantaria quedarme hasta mas tarde en todos lados, si no fuera por el hecho de que en cualquier momento mis cachetes paralizados por el frio y el viento se caen de mi cara paspada. Mis manos ex plebeyas estan padeciendo las temperaturas polares, con lo cual su estado no mejora aun... PERO A QUIEN LE IMPORTAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ESTOY EN MEDIO DE UN ROAD TRIP!!!!!!! Que experiencia mas increible!!!! Entre los personajes que he conocido hasta ahora figuran una compatriota de Rosario que me acompaño a recorrer la ciudad por un dia y al Chicago Art Institute (donde vi en vivo y en directo muchas de las obras que estudiamos con el señor Belucci, chicas/os Udesa!), una pareja de granjeros ingleses que me invitaron un cafe luego de un tour arquitectonico, una profesora alemana con la cual me tome un chocolate caliente, y un chico brasilero con el cual me comi un brownie. (tambien despues de un tour. El temita del frio me esta haciendo consumir demasiado...)
Realmente es taaan lindo hacer esto, no se dan una idea, sentir el viento en la cara, la libertad absoluta de que nadie te diga que hacer, no tener al raton tirano respirandote en la nuca, sentirte William Wallace, andando a caballo y gritando FREEEDOMMMM!!!, levantandote la pollerita escocesa y mostrandole el culo al mundo (bueno, no literalmente, pero se entiende lo que quiero decir, creo)
En fin, Chicago, has sido una grata sorpresa. Se los recomiendo altamente a quienes tengan ganas de sumergirse en un universo de estilos y en un laberinto de medios de transporte novedosos. (ademas de subte, aca lo que mas se usa es una especie de subte que va por encima de la tierra, que se llama "L" o "elevated", con lo cual uno va viajando y se siente como un pajarito que sobrevuela y se mete entre los colosos de cemento y hierro que pueblan esta cuidad! ALUCINANTE)
Bueno, el tiempo en internet es tirano, y apremia... Espero volver pronto con mas updates del tour de la ex plebeya por los Estados Unidos, y a ver que nos depara Boston (recien llego, pero promete!)
besos y cuidense
pd: vuelvo el 21 de marzo, para quienes preguntaron :)